Ha vuelto la costumbre de ir de putas. Entre los jóvenes ya es de nuevo una opción aceptable de relación sexual.
¿Qué ha ocurrido para que una costumbre superada entre la juventud española de los años setenta vuelva?
¿Por qué sucede hoy, que las jóvenes viven la sexualidad con mucha más libertad que hace cuarenta años?
Mi penosa impresión es que los jóvenes de hoy temen precisamente esa mayor libertad de las chicas. Que les hace sentirse inseguros.
Y aún peor: que necesitan tener alguna relación en la que ellos sean claramente dominantes.
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